El panorama cinematográfico actual demuestra que las grandes franquicias siguen siendo el motor indiscutible de la industria, con James Cameron reafirmando su hegemonía en la taquilla mundial. Mientras Avatar continúa batiendo récords de recaudación, las distribuidoras ya preparan el terreno para un 2026 cargado de nostalgia y humor, donde destacan regresos tan esperados como el de Miranda Priestly o nuevas adaptaciones de clásicos del cómic europeo.
James Cameron y el club de los mil millones
La maquinaria de Disney ha vuelto a funcionar a pleno rendimiento con Avatar: Fuego y Ceniza. La cinta de ciencia ficción fantástica ha superado la barrera psicológica de los mil millones de dólares en la taquilla global, convirtiéndose en el cuarto largometraje del director canadiense en alcanzar este hito. Según los datos facilitados por Walt Disney Studios, la producción ha generado ya 1.030 millones de dólares, sumándose al éxito acumulado de una saga que ya ha aportado 6.350 millones a las arcas de la compañía.
La trama retoma la historia justo donde la dejó El sentido del agua, con Jake (Sam Worthington) y Neytiri (Zoe Saldana) procesando el duelo por la pérdida de su hijo. Paul Dergarabedian, analista de Comscore, señala que este tipo de propuestas visualmente deslumbrantes en 3D están “hechas a medida” para la experiencia en salas, lo que explica su capacidad para movilizar al público en masa. Aunque la primera entrega de 2009 sigue siendo la película más taquillera de la historia en términos absolutos —sin ajustar por inflación—, esta tercera parte confirma la vigencia del universo de Pandora.
El relevo de la comedia francesa: El Marsupilami
Mirando hacia el futuro próximo, 2026 se perfila como un año clave para la comedia europea. Una de las apuestas más fuertes es el regreso del Marsupilami. Tras la versión de Alain Chabat en 2012, que sedujo a más de 5,3 millones de espectadores, Philippe Lacheau toma el testigo para dirigir y protagonizar una nueva adaptación. Lacheau se rodea de su equipo habitual, incluyendo a Tarek Boudali, Julien Arruti y Élodie Fontan, además de contar con veteranos como Jean Reno y el regreso de Jamel Debbouze.
La historia presenta a David, quien, desesperado por salvar su empleo, acepta una misión cuestionable: transportar un misterioso paquete desde Sudamérica. Lo que debería ser un viaje tranquilo en crucero junto a su ex, su hijo y un colega bastante patoso, se transforma en un caos absoluto cuando descubren que el paquete contiene un bebé Marsupilami, desatando una serie de catástrofes en alta mar.
Nostalgia generacional: El retorno de LOL y los padres millonarios
El cine francés también apelará a la nostalgia con LOL 2.0, programada para febrero de 2026. Quince años después del fenómeno adolescente que marcó a una generación, Lisa Azuelos vuelve a dirigir a Sophie Marceau en el papel de Anne. A sus 55 años, la protagonista empieza a disfrutar de su libertad hasta que su hija Louise regresa a casa atravesando una crisis personal y su hijo Théo le anuncia que será abuela, lo que da un vuelco total a sus planes.
Ese mismo mes llegará Chers parents, la adaptación cinematográfica de la exitosa obra de teatro de Emmanuel y Armelle Patron. Con un elenco encabezado por André Dussolier y Miou-Miou, la cinta narra la jugarreta de un matrimonio que, tras ganar una fortuna en la lotería, convoca a sus hijos haciéndoles creer que hay malas noticias. La realidad es que no tienen ninguna intención de compartir el premio con su descendencia, lo que promete situaciones cargadas de humor ácido sobre la codicia familiar.
Estrenos internacionales y secuelas esperadas
En el ámbito de las superproducciones de Hollywood, la atención se centra en la vuelta de El diablo viste de Prada. Las primeras imágenes del rodaje han confirmado lo que muchos fans esperaban: Meryl Streep y Anne Hathaway retoman sus icónicos papeles. A diferencia de la novela La venganza viste de Prada, el guion es una historia original de Aline Brosh McKenna. La trama abordará un problema muy actual: Miranda Priestly deberá lidiar con la crisis de la prensa escrita y la caída en las ventas de su revista, contando de nuevo con Emily Blunt y Stanley Tucci en el reparto.
Finalmente, el éxito local francés tendrá continuidad con Cocorico 2 en abril de 2026. Tras rozar los dos millones de espectadores con la primera entrega, que jugaba con los prejuicios y los test de ADN entre una familia aristocrática y otra modesta, la secuela mantiene el misterio sobre su argumento. Sin embargo, se da por hecho el retorno de Didier Bourdon y Sylvie Testud, aprovechando el final abierto que se planteó en la cinta original para permitir esta continuación. Por otro lado, el humorista Ahmed Sylla debutará en la dirección con L’Infiltrée, una comedia de espías con tintes burlescos donde compartirá pantalla con Michèle Laroque y el rapero Kaaris.